Palabras de aliento

Un poco tétrica la imagen quizás, pero la idea es lo que importa.

Muchas veces, conversando con un amigo, llegamos a la conclusión que las palabras de aliento son siempre bienvenidas. A mí personalmente, que quizás por mi historia encontré más reproches y presiones que aliento y confianza, realmente me sirve mucho que alguien crea en mí, y que me dé palabras de aliento. Esas palabras, incluso en el medio de un problema bastante importante, sin aparente solución, suelen ser como una luz al final del túnel. No tanto por lo que dicen, sino por el mensaje oculto: tengo fe en vos. Eso, esa confianza externa, a veces puede hacer una diferencia gigantesca, y ayudar a suplantar la falta de confianza de adentro.

Así, las palabras de aliento llegan más que las de reproche. Supongo que por simple lógica: reprochar es ver que en el pasado podríamos haber hecho otra cosa, marcar un error; no puedo volver en el tiempo, así que no sirve de mucho. En cambio el aliento, las palabras de fuerza en un momento difícil, se centran en el futuro y en el presente. Un parche para la confianza, un punto de apoyo. O simplemente buenos deseos, ver las ganas de otro de que las cosas nos salgan bien. Una linda expresión. Mil veces más útil.

A mí esas cosas me ayudan mucho. Incluso sabiendo que todo me puede explotar en la cara, las palabras de aliento me sirven. Total, si explota o no, depende de mí, dan lo mismo las palabras de los demás. Tal vez no cambien nada respecto a mi situación, mi problema particular, pero me sirve más que me tengan fe, a que me digan que voy a fracasar. Me libera un poco, quizás, ya que el que te digan que tu fracaso es inminente, fija tu mente en un punto, evitar el fracaso. En cambio la confianza, siento que me libera un poco de presión. Libertad, para que salga bien o mal, pero libertad al fin, y confianza.

Por supuesto, no digo que nunca haya que marcar un error. De un error se aprende, y de un error oculto, quizás necesitemos que otro nos diga que está ahí para extraer la enseñanza. Siento que no sirve ser condescendiente ni maquillar la realidad. Pero hay que cuidar la forma de decir las cosas tal vez, pues no todos entendemos igual, y algunos podemos cerrarnos a todo cuando sentimos una agresión. Por eso no sirve decir las cosas con violencia, quizás logramos que la otra persona se ponga a la defensiva, y trate todo lo que decimos como un ataque, bloqueándose. Eso no sirve, ni a uno ni a otro.

Las palabras equivocadas, o a veces quizás buscadas para hacer mal, dichas en el momento justo, pueden restar todo lo que sumamos. Ese peso, esa carga de negatividad, nos frena completamente. En el mejor de los casos, nos pesa y nos entorpece. ¿Realmente quiero lograr eso en la gente que quiero? ¿o en cualquier otro, para el caso? Tendría que pensar en esto cada vez que voy a abrir la boca.

Siento que estas palabras de aliento, dichas en el momento justo también, pueden ser el detonante que necesitaba para encontrar mi confianza, mi fe en mí mismo, o la solución que tanto buscaba. O tan solo palabras de simpatía, que te hacen sentir que no estás solo cuando todo se te cae en la cara. Estar ahí para otra persona, cuando lo necesita. Quizás estos gestos no tengan gran aplicación práctica en apariencia, pero sirve expresar tu confianza, tus buenos deseos, las ganas de que mejores. O tan solo estar ahí, para escuchar, conversar, acompañar. Sirve, y mucho.

Así, valoro mucho las personas que siempre tienen palabras dulces y buenos deseos. Va acorde con un sentimiento de incondicionalidad, que siempre están ahí cuando uno los necesita. Me hacen mucho bien, y trato de seguir su ejemplo. La famosa verdad, que puede doler, a veces viene acompañada de otra verdad, quizás menos aparente a veces, pero no menos real: que todo va a salir bien. Que si uno le pone empeño, fuerza, tiene paciencia y confianza, las cosas van a salir bien.

Siempre. ¿Por qué no habría de ser así?

Una refrexión sobre “Palabras de aliento

  1. ezequiel garcia dice:

    muy bueno el texto!!
    para tener muy en cuenta
    gracias por compartirlo

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